«Si creen que la investigación y la educación son caras, prueben con la ignorancia y la mediocridad»
—Joan Guinovart, director del IRB, UB
Desde aquí me sumo a la iniciativa de Irreductible de protestar por el “tijeretazo” inminente a los presupuestos para Investigación y Desarrollo (I+D). Resulta desalentador que precisamente el sector que nos permitiría basar nuestra economía en un modelo más sólido y de progreso, sea el que vaya a pagar los platos rotos de la crisis del ladrillo. Llueve sobre mojado —nos mean y dicen que llueve, más bien.
Como señala la bióloga Margarita Salas, “a finales de 2007 España invertía un 1,3% de su PIB en I+D, frente a una media de 1,84% de la UE. Estamos en la cola, y si ahora cortamos el presupuesto, si esta situación se mantiene, nos quedaremos parados o retrocederemos.“. Entretanto, el gobierno sigue con su política de Donde dije digo… y con gran indolencia va a permitir el desplome de la ciencia española, aumentando más si cabe el atraso con Europa y el mundo.
Si nadie lo remedia, España volverá a perder el tren del progreso, volverá al ¡Que inventen ellos! una vez más… Y lo peor es que nuestros jóvenes (y no tan jóvenes) talentos captarán el mensaje: “emigrad, huid a países civilizados donde vuestra calidad y esfuerzo se vean recompensados”.
Esta es la verdadera ocasión perdida para nuestro país, y no los juegos olímpicos de Madrid 2016.
Pero qué más da, los científicos son pocos (votos) y no dan mucho la lata. Entretanto la parte del león se destina, entre otras cosas, a arreglar aceras y mantener ministerios de dudosa utilidad, como el de Vivienda. Es bastante significativo que al I+D se le llame “gasto“, y a levantar zanjas y asfaltar calles, “inversión“.
En fin, no sé si esta iniciativa en la Red servirá de algo o hará más ruido que unos cientos de personas en la calle, pero al menos yo quiero transmitir un mensaje claro y diáfano: señores del gobierno, dejen de hacer política-ficción y tengan el coraje no ya de salvar, sino de impulsar por fin la Ciencia en este país, sin duda el camino más firme hacia un desarrollo más sostenible y esperanzador.
Se lo traduzco a su idioma: muchos tomaremos nota para las próximas elecciones.


